Cap. 88: ¡Soy tu madre! ¡Haz algo!
La sala quedó en completo silencio, roto solo por el sonido de los murmullos de los invitados. Vittoria parecía a punto de desmayarse, mientras Beatrice apretaba los labios, incapaz de articular palabra.
Ángelo, por su parte, sintió que el mundo se le desmoronaba. Giró hacia Vittoria, y en su mirada no había más que desprecio y un odio que nunca antes había sentido hacia ella.
—¿Tú hiciste esto? —preguntó, con su voz quebrada pero llena de rabia.
Vittoria lo miró, pero no dijo nada.
—¡Tú lo sab