Cap. 67: ¡Esa voz, es ella: Renata!
La mansión Bellucci estaba envuelta en un silencio extraño esa noche. Los niños ya estaban dormidos. Beatrice se había marchado con Carla. Vittoria, en su alcoba, hojeaba una revista de sociedad, tratando de mantener la mente ocupada tras los incidentes recientes. Sin embargo, un malestar inexplicable la inquietaba.
Dejó la revista a un lado, se sirvió una copa de vino y se levantó para mirar por la ventana. Las luces del jardín parpadeaban tenuemente, creando sombras que parecían moverse con v