Cap. 61: Si quiere respuestas, búsqueme.
Ángelo no podía dejar que esa mujer desapareciera entre las sombras del cementerio sin obtener respuestas. Había algo inquietante en su tono, algo que lo había dejado intranquilo. Con pasos decididos, acortó la distancia y, cuando estuvo lo suficientemente cerca, sujetó suavemente su brazo.
—Espere —pidió, su voz cargada de urgencia.
Ella se detuvo y giró hacia él con rapidez, sorprendida por el contacto. Pero al encontrarse con sus ojos verdes, un estremecimiento inesperado la recorrió. Por un