Cap. 47: Los papeles han cambiado.
—Elise, querida, acompáñeme al comedor. Estoy segura de que la cena será de su agrado.
Renata asintió y siguió a Vittoria, aunque el retrato seguía pesando en su mente. “Esto es solo una estrategia para manipularme”, pensó, pero sus pasos vacilaron al cruzar el umbral del comedor.
Un escalofrío le recorrió la espalda al contemplar la estancia. Todo parecía impecable: la mesa perfectamente decorada, los candelabros brillando bajo la luz cálida. Era como si el tiempo no hubiera pasado, pero lo qu