Cap. 48: Renata...
La cena transcurrió con una mezcla de tensión y momentos calculados de amabilidad. Renata, con su temple impecable, había logrado mantener la compostura, interactuando con los niños con una naturalidad que dejó a Vittoria satisfecha y a Ángelo más pensativo de lo que habría querido admitir.
Cuando los niños comenzaron a bostezar, Vittoria intervino con una sonrisa que pretendía ser maternal.
—Dante, Chiara, es hora de ir a la cama. Despídanse de la señora Laurent.
Dante se acercó primero, mirán