La ceremonia de despedida para Jorge Montenegro en el cementerio fue velada por una noticia casi terrorífica, interrumpida por presencias inesperadamente preocupantes. Los matones de Anya Myers aparecieron en cámaras foráneas rondando el hospital. Y eso solo podía significar una sola cosa: Anya Myers estaba viva.
Y eso era un problema para todos, Kirill se acercó a Leónid con una tablet en la mano para enseñarle las fotografías.
—Leonid, necesito que veas esto —al instante reconoció uno de los