Elena entró a la habitación junto a Jeremy y Amber, esta primera con el corazón en un puño, alertada por la expresión solemne de George, pero cuando sus ojos se encontraron con los de su hija, supo que algo había cambiado. Valeria, con la voz apenas en un susurro y la mano protegiendo su vientre de forma instintiva, le dio la noticia:
—Mami, necesito que me escuche por favor —Valeria sonrió triste —. Se que en este momento esta noticia no es tan, esperanzadora por los acontecimientos.
—Dime mi