"¡Sus hombres fracasaron en herir a Elea y, en cambio, hirieron a Axelle?!", gritó Claudia presa del pánico en la llamada telefónica que recibió frente a la casa de Abelardo. Dentro del automóvil estacionado frente al minimarket, Claudia gritaba histéricamente.
"¿Cómo pudieron ser tan estúpidos? Les pedí que hirieran a esa perra, ¡no a mi hijo! ¿Cómo está mi hijo?", seguía gritando Claudia mientras se arrancaba el cabello con frustración y golpeaba con fuerza el volante.
Al finalizar la llamada