"¡Karlene, cálmate!"
Keff seguía sosteniendo con fuerza la mano de Karlene mientras la acompañaba caminar por el pasillo del hospital.
Detrás de ellos, Hala los seguía rápidamente, obedeciendo la orden de Keff de encargarse de todo lo relacionado con la admisión y los trámites. La señora Mora había llegado a urgencias, pero no podían operarla porque no tenían los recursos económicos ni los seguros necesarios.
Hala se encargó de todo eficientemente y, en muy poco tiempo, la señora Mora pudo reci