Keff no inventaba nada; para él, Karlene era realmente un hogar. Cuando Keff se sentía agobiado, molesto, enfadado o cansado por el trabajo, Karlene siempre lograba calmarlo. Aunque su edad era la misma que la de Debora y a veces tuviera un lado mimoso similar, por otro lado, Karlene podía convertirse en una mujer adulta para Keff.
No solo se trataba de darle calor a Keff en la cama, sino que Karlene también podía tranquilizar el corazón y la mente del viudo. Cuando Keff mostraba enfado por el