Al escuchar eso, Nadia sonrió discretamente. Su plan seguía su curso.
—No creo que Celeste te permita volver a la compañía. Y si eso sucede, nuestro trato con el señor Hall podría venirse abajo —dijo con cautela.
—Háblame del señor Hall —murmuró Caleb.
En realidad, su objetivo al expulsar a Henry no era solo quedarse con la empresa, sino venderla a un hombre poderoso y peligroso conocido como el señor Hall.
Aquel individuo, un magnate de negocios ilícitos, buscaba comprar una compañía farma