Capítulo 9

Susan, desconcertada, la miró con preocupación.

—¿Qué pasa, Vivien? —preguntó confundida, sin entender por qué su hija se enfurecía ante un cumplido inocente.

No podía imaginar que su comentario, lejos de halagar a Vivien, la había humillado aún más. Porque, aunque quisiera, Vivien no podía admitir que la pintura no era suya, sino de Celeste.

—Está bien, está bien... —murmuró Susan, tratando de calmarla—. No te alteres, cariño. Solo sigue pintando.

Dicho esto, se sentó en el sofá y llam
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP