—No puedo tocar muchas piezas para piano —advirtió Celeste antes de mencionar una docena de melodías. Helen eligió la que mejor le convenía: Marriage of Love.
Celeste y Helen se sentaron frente a sus respectivos pianos.
Cuando los jueces dieron la señal, la melodía fresca y romántica comenzó a fluir, tejiendo lentamente un sueño hermoso y nostálgico.
En ese sueño, una hoguera ardía alegremente, estirándose y respirando. Bajo un cielo cubierto de estrellas brillantes, un hombre añoraba a su