—Así que solo querías que le diéramos limosna a la Compañía Farmacéutica de Darrow —dijo alguien con burla—. Muy bien, después de todo, como dices, somos conocidos.
—Celeste, tomaré tres sets.
—Yo dos.
—Yo tres más.
Uno tras otro, hombres y mujeres comenzaron a “pedir” juegos de productos, con un tono claramente burlón.
Helen y Mónica tiraron sutilmente del brazo de Fiona, inquietas.
—Fiona, no sabemos nada de negocios. Mejor no nos metas en esto —susurró Mónica.
Pero Fiona fingió no es