Amargo despertar.
El nombre de Valeria parpadeando en la pantalla disolvió los últimos rastros de calidez en la habitación. Sebastián se soltó de los brazos de Kateryn con una rigidez repentina, se levantó de la cama descalzo y se alejó hacia el ventanal del Penthouse para responder la llamada, dándole la espalda. Kateryn no esperó a escuchar su conversación. Con el corazón latiéndole a un ritmo doloroso y un vacío inmenso instalándose en el pecho, se puso de pie de inmediato y comenzó a vestirse en silencio, ab