Compartía hermosos recuerdos con Ryan.
Antes de la llegada de Saya, cada Noche de Luna Sangrienta acudíamos juntos a la Fuente Sagrada para formular nuestros deseos.
En mi inocente juventud, proclamaba mis anhelos sin guardarme nada.
"¡Dame la espada plateada más filosa del reino!"
"¡Quiero un cachorro de lobo puro como la nieve!"
Como por arte de magia, estos caprichos aparecían en mi habitación días después.
Con los años aprendí a ser más reservada, pero Ryan siempre parecía leer mis pensamien