POV: Zara
La pantalla principal de Zara Okonkwo-Silva parpadeaba con el ritmo monótono de un electrocardiograma.
Pero el paciente no era un ser humano. Era la red de comunicaciones de seguridad de Al-Rasheed Holdings.
Zara estaba sentada en la suite del Hotel Benedetti, rodeada de latas de Red Bull vacías. Sus ojos estaban inyectados en sangre, pero no parpadeaba.
Desde el "apagón" de los servidores hace dos días, Khalid se había vuelto paranoico.
Había cambiado a un sistema de mensajería analó