POV: Layla
La Gala de Invierno del Royal Atlantis era el evento donde se medía el pulso de la ciudad.
Si no estabas en la lista, no existías.
Layla Amara Al-Qasimi entró en el salón de baile.
Llevaba un vestido plateado que parecía hecho de luz de luna líquida. Caminaba sola, pero ya no sentía el frío de la soledad. Sentía el calor del respeto.
Los camareros se inclinaban a su paso. Las matriarcas le sonreían. Los hombres de negocios, que hace tres meses la habrían ignorado por ser una "mujer desheredada", ahora se apartaban para dejarle paso.
Layla tomó una copa de agua con gas.
Se acercó a un grupo de banqueros que discutían en voz baja.
—...el mercado se ha estabilizado —decía uno—. La corrección era necesaria.
—Sí —asintió otro—. Había demasiada... espuma. Demasiada especulación sin base.
Layla sonrió para sus adentros.
"Espuma". "Especulación".
Eufemismos para no decir el nombre prohibido.
Khalid Al-Rasheed.
Hacía una semana, ese nombre estaba en boca de todos. Se pronunciaba con