POV: Zara
El panel de control principal de Z-SEC Global parecía un árbol de Navidad en pleno cortocircuito.
Pero las luces rojas que parpadeaban en los seis monitores curvos no anunciaban regalos. Anunciaban embargos.
Zara Okonkwo-Silva se reclinó en su silla de cuero ergonómica, girando un bolígrafo entre sus dedos con una calma que contrastaba con el caos digital frente a ella.
—Adiós, Islas Caimán —murmuró, viendo cómo una barra de progreso llegaba al 100%.
En la pantalla, apareció un sello