~~~
Ana.
―El vuelo está a punto de aterrizar―me susurra el alfa Levy al oído y su solo aliento hace que me estremezca del placer.
Me siento exhausta por toda la noche que pasamos juntos.
No recuerdo ni cuando me dormí, luego de que Levy estaba ejerciendo sus derechos por contrato, mientras tomaba mi cuerpo exactamente como le daba la gana, cuantas veces quiso, y sin ningún tipo de pausa.
Y solo cuando se satisfizo por completo, se dejó dominar por el cansancio, asiendo fuertemente mi cuerpo a s