Perspectiva de Ella
Habíamos llegado demasiado tarde.
Los artefactos habían sido destruidos. La maldición finalmente estaba rota. Pero el cuerpo de Liam había soportado demasiado y ya no podía recuperarse. Tendido sobre aquella cama de hospital, se veía tan pequeño, tan frágil, tan destrozado que apenas podía reconocer al hombre que había conocido toda mi vida.
—Lo llamé en cuanto pude —le explicaba el médico a Alexander, pero su voz me llegaba desde muy lejos, apagada y distorsionada, como si e