Perspectiva de Ella
La fiesta seguía en pleno apogeo en la planta baja.
El sonido de la música, las risas y las celebraciones llegaba hasta mi habitación como una cruel burla a mi corazón destrozado. Probablemente seguirían festejando durante toda la noche, quizá incluso hasta que saliera el sol.
Mientras tanto, yo llevaba más de una hora acostada en la cama, todavía con el vestido manchado puesto, incapaz de reunir las fuerzas suficientes para siquiera cambiarme.
Había pensado varias veces en r