Perspectiva de Ella
Ellos jamás sabrían cuánto me dolía escuchar esos murmullos.
Una vez fui la Luna de Alexander. Pero nunca volvería a serlo. Ni siquiera con un vestido tan hermoso como aquel. No mientras siguiera atrapada en esta maldición.
Y cada día que pasaba, la esperanza de encontrar una cura parecía más y más lejana. Aun así, mantuve la sonrisa en mi rostro y avancé entre la multitud hasta reunirme con las demás concursantes, que se encontraban cerca del frente del salón.
El salón de ba