Perspectiva de Ella
Sentí que el rostro me ardía.
Sorpresa, indignación y vergüenza se mezclaron en cuestión de segundos.
Querían que besara a Alexander.
Como si no me hubieran recordado suficiente mi situación últimamente. De verdad creían que yo iba a convertirme en su nueva esposa, como si fuéramos una pareja feliz y no un hombre destrozado por la pérdida de su esposa junto a una mujer marcada por una maldición.
Estaba a punto de inventar cualquier excusa —quizá fingir que Lucien necesitaba u