Perspectiva de Ella
Me quedé completamente inmóvil y levanté la vista hacia Alexander, incrédula, esperando encontrar en sus ojos cualquier señal de ira, deseo o... lo que fuera.
Pero seguían cerrados.
Su pecho subía y bajaba con un ritmo tranquilo, acompañado por su respiración profunda.
Seguía dormido.
Y aun así, sus brazos me rodeaban con fuerza, como si en sueños hubiera decidido buscarme y acercarme a él.
Quizá al tirar del vínculo de pareja sin querer había provocado que su propio cuerpo r