—Anya Hart, un conejo —murmuró el oficial de la cacería mientras anotaba el resultado en su tablilla.
—Esperen —intervino otra concursante, señalándome—. Stella no mató ningún conejo. ¿Eso significa que queda eliminada?
—¿Estás bromeando? —Anya se volvió hacia ella, indignada—. ¡Me salvó de que un renegado me despedazara! ¡Deberían nombrarla Reina de la Cacería!
—¿Reina de la Cacería? —repetí débilmente.
—Es un título honorífico —explicó el oficial—. Se concede por actos excepcionales de valentí