Perspectiva de Alexander
Llevaba tres días evitando a Ella, y sentía que poco a poco estaba perdiendo la cabeza.
Cada mañana salía de la casa antes de que ella despertara. Cada noche me aseguraba de regresar cuando estaba completamente seguro de que ya se había dormido.
Durante el día me enterraba en los asuntos de la manada: negociaciones, documentos de campaña, reuniones interminables… Demonios, incluso llegué a pasar horas conduciendo sin rumbo solo para mantener mi mente ocupada.
Cualquier c