Perspectiva de Ella
El restaurante era cálido y acogedor, con una iluminación suave que hacía que todo se sintiera más íntimo, como si por un momento el mundo exterior hubiera dejado de existir.
Nos sentamos junto a la ventana, desde donde podía observar a la gente caminar por la calle: personas riendo, parejas tomadas de la mano, familias cargando bolsas de compras.
Personas con vidas normales.
Familias reales.
Amores reales.
—Lo siento —dije en cuanto terminamos de ordenar—. No quería entromet