—Dije que te largues.
Giré el rostro hacia otro lado.
—No quiero volver a verte.
Gabriel soltó una risa baja.
—Ah, ¿esta vez sin usar tu Voz de Luna?
—Solo te estoy pidiendo que te vayas. Por favor.
Por un instante pensé que se negaría solo para seguir molestándome. Pero, para mi sorpresa, simplemente se encogió de hombros y caminó hacia la puerta.
—Ah, antes de que lo olvide. Alexander organizó que tuvieras ayuda durante tu… “recuperación”.
Hizo una pausa y añadió con una sonrisa apenas percept