Mundo ficciónIniciar sesiónLa humedad en aquel lugar perdido de la mano de Dios cala hasta los huesos. Isabella está temblando, pero no es solo por el frío, sino por el agotamiento extremo. Ha perdido la cuenta de cuánto tiempo lleva en ese lugar oscuro, encerrada entre paredes que rezuman desesperación, en donde sus gritos son lo único que le queda para saber que está viva.
Sus muñecas están marcadas por las ataduras, y su cuerpo dolorido por







