—Interesante pieza musical — Mikel comentó — ¿Es Tchaikovsky? — Intentando hacer gala de su fingido amplio acervo cultural.
Nunca fue muy bueno para esas cosas, las artes se le daban mejor a Elisa.
Isabella sonrió, acentuando un poco más su intención sensual y provocativa.
—No. Es Johann Strauss, una hermosa pieza del siglo diecinueve.
—¡Oh! Entonces… además de hermosamente encantadora, es usted también muy culta — afirmó con la intención de hacerle un cumplido. Isabella lo veía venir y jugaría