Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella vio cómo Mikel se iba en el auto que la empresa había enviado, e inmediatamente subió a su coche y antes, siquiera encender el motor, tomó el móvil y le marcó a James.
James estaba sobre la esterilla de yoga, torciéndose la espalda con un movimiento casi imposible, solo con el afán de sentir algo que fuera más fuerte y doloroso que su rabia y su impotencia hacia lo que Isabella estaba haciendo para acercarse a Mike