Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella entró en la habitación con el ánimo arrebatado, sin saber exactamente cómo o por qué se sentía así acerca de James.
— ¡Es que no puedo creerlo! ¿Cómo se atreve? — se dijo para sí misma enfurruñada mientras se cambiaba el pijama — Se supone que debe respetar nuestro trato.
Las palabras salían de su boca sin pensar, pero luego de un rato de pelear consigo misma, cay