MÍA
Todo está mal, nada va bien, quisiera que el universo me diera una segunda oportunidad, que me regresara a mis padres, pero esos deseos de niña poco a poco comenzaron a consumirme de un modo casi insultante conforme fuí creciendo, Lance era la única persona en la que por un tiempo creí tener apoyo, pero estaba equivocada, él solo se follaba a su secretaria mientras yo hacía el trabajo duro en la oficina y me quedaba enamorada de él.
Y ahora, comienzo a ver la realidad que se presenta ante