Theobald no acoto más palabras, ya en esa batalla, había sido completamente derrotado, y el tan solo mencionarlo resultaba una deshonra para su estima.
—¿De verdad? —insistió Desislava.
—Ya basta, de ahora en adelante no se hable más de esto. —Theobald suspiró.
Desislava lanzo la mano al aire y con aire de coquetería le dijo:
—Sabía que vuestra merced me estaba engañando. No importa, ya sea por divorcio o por separación, lo importante es que ese asunto ya está resuelto. Si ella desprecia compart