Isabella recordó vagamente que alguna vez hubo una propuesta de matrimonio por parte de la familia de apellido León. Al parecer, se trataba del primo menor Guillermo León, pero su madre no estuvo de acuerdo.
—No importa, —pensó para sí misma.
—No tiene sentido hablar del pasado. En dos meses, me casaré con Benito. Todos esos recuerdos quedarán atrás. Pase lo que pase, este será un nuevo comienzo.
El clima se estaba volviendo más frío, y los capullos de los ciruelos en el jardín estaban empezando