La Reina Madre conocía bien los pensamientos de su hermana, así que decidió advertirle:
—Pronto te irás a vivir con Benito e Isabella, y si no entiendes cómo manejar las cosas allí, es mejor que no te metas. Cuando Isabella entre en la casa, ella se encargará de la administración...
—Hermana, eso no es correcto —interrumpió la Reina Madre Leonor, poniéndose seria por primera vez.
—¿Desde cuándo una nuera recién llegada se encarga de la casa? No confío en ella. Aquí, entre nosotras, no tengo rep