Después de salir del palacio, Benito se dirigió galantemente y muy contento al palacio de la Reina Beatriz y, al mismo tiempo, solicitar su aprobación para casarse con Isabelita.
La reina, al escucharlo, se mostró muy complacida y gentil.
—Hijo mío, ¡mira que has hecho las cosas en silencio! Hace un par de meses, tu madre aún me decía que estaba preocupada por tu matrimonio. Y resulta que, en cuanto te encontraste con Isabelita en el campo de batalla, quedaste prendado. Isabelita es una buena mu