AVA
Luego de que leyera el mensaje, supe que las cosas no estarían bien, antes de subir al auto me quedo congelada, sabiendo que no es buena idea que mi madre me acompañe, mucho menos para ver a la mujer que estuvo casada con mi padre, así que niego, ella sale del auto al que se había metido con el ceño fruncido. Entonces se acerca a mí.
—¿Sucede algo malo, cariño? —su voz es suave y dulce.
—Mamá —tomo una larga bocanada de aire—. Creo que lo mejor es que te quedes.
—No pienso dejarte so