capitulo 28
Camarero chismoso.
Alexandre sale al pasillo, camina a grandes zancadas hacia el ascensor, mientras espera que llegue, se pasa las manos temblorosas por el pelo, la mandíbula se le traba, se queda quieto como si tuviera los pies pegados al suelo.
En el dormitorio, Laila está en el mismo lugar, siente que las lágrimas le suben a los ojos y caen sin control por su rostro.
Una gran tristeza se apodera de ella, su corazón se estruja. Ella se queda allí, incapaz de moverse, sufriendo por