capitulo 42
Cómplice de Naim.
Los secuestradores sonríen con la misión cumplida, entran al vehículo cerrando las ventanas.
El vehículo discurre tranquilamente por las calles de la ciudad como si de un coche cualquiera se tratase, hasta llegar a un edificio.
En el estacionamiento cambian de auto, todos siguen con el rostro cubierto, el único que puede tocar a la mujer secuestrada es el jefe secuestrador, quien la lleva al otro auto, la acuesta suavemente en el asiento y le envía un mensaje al je