POV: Cem
Durante cuatro años de cautiverio, creí que las pruebas más difíciles a las que podía someterse un hombre eran la tortura, el hambre, el látigo o el aislamiento en una celda helada. Me equivocaba. Ningún interrogatorio de la inteligencia militar ni ningún combate en el desierto me había preparado para el enemigo más despiadado, impredecible y perfectamente coordinado del planeta: tres niños pequeños viviendo bajo el mismo techo.
Había pasado exactamente una semana desde la famosa «noch