—Por supuesto, el mejor amigo combina con mi mejor amiga, qué perfecto.
Sonrió Luna con orgullo.
Martín sostuvo con cuidado a Luna en sus brazos, apoyando su mejilla contra la frente de Luna y colocando su mano derecha sobre su corazón. Con voz entrecortada, dijo: —Travesura, me asustaste muchísimo. No hagas nada así de peligroso en el futuro. Prométemelo. Pase lo que pase, y quédate a mi lado.
El humor de Martín cambió tan rápido que Luna no pudo reaccionar.
Luna le prometió suavemente, luego s