—¿Cómo no va a ser amor? Luna, no te engañes. No importaba lo que te hiciera, ya fuera indiferente contigo, ya fuera regañarte, siempre te rieras, me escucharas y me tomaras muy en serio. Incluso una pequeña herida en mi dedo te hacía llorar con los ojos rojos. Sentimientos tan profundos, ¿cómo puedes decir que no es amor?
—Luna, me amas, me amas, ¿lo has olvidado? He leído tu diario, está lleno de varios cuadernos grandes, y todo gira en torno a mí. Dijiste que yo soy tu vida, tu toda la vida,