MILENKA
Abro los ojos lentamente, desde que Nicola me trajo del hospital, no he dejado de pensar en lo correcto que se siente, como en el pasado, él cuidando de mí en la cama, atento a mis necesidades, levanto la barbilla, se ha quedado dormido y siento que el aire me falta al ver lo apuesto que es.
Detallo sus labios, su rostro apacible, todo en él es perfecto para mí, me doy el tiempo de respirar su aliento cálido y mentolado, luego me abrazo a su cuerpo dejando que la sábana se resbale a un