BEATRIZ
Respirar el mismo aire que Milenka Yasori, no es de mis cosas favoritas, mucho menos tenerla en mi casa, bajo el mismo techo que mi hijo, no confío en ella y mucho menos en Bianca, pero hablar de una vez es mejor que seguir postergando todo hasta el final, así que la observo a detalle entrar a mi despacho.
—Y bien, no tengo mucho tiempo —me cruzo de brazos manteniendo toda la distancia posible.
El gesto serio y agrio que tiene, se transforma en uno más vivo y audaz, lo que me hace pe