BEATRIZ
La cabeza me da jaqueca, mi pecho sube y baja debido a la adrenalina que recorre mi torrente sanguíneo, mi corazón galopa a toda prisa, las piernas me tiemblan, rozo mis labios con los dedos de la mano, no puedo creer que estuve a tiempo de volver a follar con Nicola, lo cierto es que él ha sido mi único, no he estado con ningún otro hombre en mi vida, y ahora, casi cometemos una locura.
De no ser por la llegada de Bia, su hermanastra, estaríamos cayendo al abismo, y posiblemente lasti