BEATRIZ
Es arriesgado, lo sé, pero al ver el rostro tan decidido de Ariela, no me queda más opción que aceptar ir con ella, y ahora me encuentro siguiéndole el paso en mi carro, el clima es poco favorecedor, está nublado, pero no creo que llueva, no sé a dónde me lleva, intento llamarle a Lizabetha para que tenga mi ubicación por cualquier cosa, la seguridad de mis hijos es primero.
Ariela tiene la misma mirada amenazante de Milenka, temo que pueda hacer algo en contra de mí, por quedarse con