Capítulo 25 - Confiaré en tu palabra.
Joseph miró el monitor de su computador y suspiró cansado. Durante la última semana se la había pasado trabajando, buscando dónde estaba la maldita fisura de la empresa. Había un hueco y ni él ni sus administradores podían descubrir dónde estaba aquella fuga.
Inspiró profundo y se llevó las manos a la cabeza y se revolvió el cabello.
Para colmo de males, su madre aún se encontraba hospitalizada y, cada vez que iba a visitarla, no hacía más que hablar pestes de su nuera, alabando a la maldita Pa