Capítulo 81. Giro inesperado
—¡Por favor, traigan la leche de Arlo ahora mismo! —exclamó Aletta, rompiendo el silencio del comedor.
Permanecía de pie junto a la silla alta del bebé, mirando con inquietud hacia la cocina.
Emma, la sirvienta que normalmente se encargaba de todas las necesidades del pequeño, apareció con un biberón en la mano. Se movía con demasiada rapidez y mantenía la cabeza profundamente inclinada.
Adrian, sentado a poca distancia con una pila de documentos frente a él, en realidad no estaba leyendo. Su m